lunes, 16 de febrero de 2009

De paseo

El paisaje era singular, más bien parecía "otro puerto". Pero era la misma Joya del Pacífico la que se mostraba en su faceta más estival y festiva, con personas caminando tranquilamente por el muelle, cientos de turistas y otros cientos de admiradores de los imponentes cruceros que esa tarde dominaban la bahía, y unos cuantos "personajes" inconfundibles e irreemplazables del lugar, que le daban aquel aire tan particular.

El Corsarius comenzaba a alzarse tranquilo, meciéndose suavemente al compás de las pequeñas olas de la costa. El Sol, aunque tenue, no había desaparecido entre el viento y las nubes, demostrando que aún el esplendor del verano se sentía con fuerza e iluminaba aquel paisaje. Al fin comenzó su viaje, que para muchos era el primer recorrido de sus vidas mientras que para otros -para ellos- aquel paseo tendría algún significado mucho más especial.

Mientras tanto ellos, después de sonreír al fotógrafo que hacía las fotos de rigor, se sonrieron mutuamente y se tomaron de la mano. estaban felices allí, sintiendo la brisa marina en sus rostros y recordando que fue frente a esa mismísima brisa que se conocieron, que hablaron por primera vez, y recordando con alegría cuántas cosas habían pasado desde aquel momento. Y volvieron a sonreír... porque era la celebración más linda de todas.


No hay comentarios: