miércoles, 29 de abril de 2009

Caos

El caos tiene seis letras.

Tiene nombre de un licor, tiene patas de gato, cabello negro y rizado y algo muy especial que lo hace tan querible.

Arranca con todo, viene una y otra vez, todas las mañanas y cada tarde. Salta como resortes, se mueve despacio pero gira como remolino. Y a veces está tan pacífico como una negra nube.

Definitivamente, el caos tiene seis letras. Se llama BRANDY.


domingo, 26 de abril de 2009

De cosas de los hombres

Existen al interior de la sociedad un montón de estructuras, que van rigiendo y moldeando el comportamiento de todo aquel que se integre en ellas a lo largo de días, años, siglos en la mayoría de los casos, llegando a crear verdaderas burbujas de cuyas murallas realmente es muy difícil escapar. Hace más de un año hablé de las burbujas en las que estamos inevitablemente insertos, y sigo manteniendo la misma opinión al respecto. Sólo que hoy quiero referirme en particular a una de ellas, y quizás la burbuja mayor y más universal que ha podido existir ya que se ocupa, aparentemente, de uno de los aspectos fundamentales de la vida del hombre: me refiero a la fe, y específicamente a la estructura que ésta lleva encerrada: la religión.

Tengo claro que existen muchas y múltiples diferencias entre la "fe" y la "religión", ya que mientras una se trata de la creencia en la explicación de ciertas situaciones -por no usar el calificativo de "fenómenos"-, la otra se refiere a todos los "anexos" que puede llevar incorporados la idea de una simple creencia. Por que no nos engañemos: no basta decir que "tengo fe" en algo o en alguien, si ésta tiene que manifestarse según los cauces que se han venido repitiendo a lo largo de siglos (llámese ritos) para hacernos pensar, así como se ha hecho con miles de personas en todo el mundo y a través de todos los tiempos, que ésa es la forma correcta de vivir la fe. Y es que no puede llegar a creerse en algo o en alguien si no se conoce su historia, si no se sabe quiénes fueron los primeros a los cuales se les encendió la ampolletita en la cabeza y se les ocurrió crear todo este sistema llamado "religión". Porque independiente de todo, la religión no es más que eso: un conjunto de ritos, prácticas y circunstancias creadas por las personas, para justificar muchas de aquellas cosas que buscaban explicar por medio de la fe. O acaso ¿no parece extraño que por no asistir a una ceremonia un domingo seas una mala persona que se quemará para siempre en el infierno? O, evidentemente, que dejes de hacer muchas cosas (y sobre todo, que no busques ser feliz) solo porque "tu alma encontrará la vida eterna cuando dejes esta vida", y "la felicidad terrenal es superflua y pasajera"... mitos que, después de intentarlo por todas las formas posibles, simplemente me cuesta creer.

Me lo he preguntado muchas veces...al final de cuentas, ¿cómo sabrás que todo este cuento que te cuenta la "religión" y que te hace creer gracias a algo que se llama "fe"... es verdad? Sin duda, uno de los tipos más inteligentes de la historia fue el que se le ocurrió inventar que existía un dios a quien venerar y una religión que seguir para acercarse a él. En fin, la fe y la religión son para mi solo eso: una de las tantas ya existentes "cosas de los hombres"...


sábado, 11 de abril de 2009

Junto a ti

Junto a ti descubrí que la felicidad existe, y que no es simplemente el éxtasis de un momento, sino la alegría permanente de vivir con un sentimiento maravilloso y recíproco. Junto a ti aprendí que las alegrías no pasan, sino que permanecen cuando es el corazón el que las vive. Junto a ti supe que bastan los momentos más sencillos para expresar cariño, y que los detalles más simples pueden hacer de tu día un día perfecto. Junto a ti aprendí a perder poco a poco el miedo a vivir sin presiones, a reír, a sentir y saber que lo que siento crece cuando se comparte. Junto a ti supe que las lágrimas que se derraman por alegría son las que tienen el mejor sabor, y que una sonrisa, una caricia o un beso pueden cambiar el color del día. Junto a ti sé que puedo volver a sentirme una niña y disfrutar de serlo. Junto a ti... he vivido y he sentido tanto, y junto a ti quiero vivir el resto de mi vida, para maravillarme una y otra vez al volver a mirarte a los ojos y ser y hacerte tan feliz.