
Sol... camino...
diez pasos hacia la puerta... hielo desvanecido, nubes sin sombra... gotitas de rocío pegadas en la ventana, y en los pétalos de las flores... y siempre un camino...
mar, arena, agua... sol de la mañana, brisa marina... olas que rompen con ímpetu las rocas... y a tu espalda un camino...
tierra, árboles, pasto... millones de flores de todos los colores... una suave sensación de verde humedad y tibia claridad en el paisaje... y sin darte cuenta, un camino...
un camino. Un camino siempre, inexplicablemente...
y un hombre caminando.
Y un hombre caminando. Una mujer caminando. Caminando, sin más rumbo que no sea "adelante". Caminando como en una burbuja, súbita, sublime, serena... caminando como un alma solitaria... en un camino... en SU camino... buscándole un final...un final...
un final que cree que no llegará nunca. Un final que nadie cree que va a llegar... pero... de pronto llega. Tal vez el camino tenía una fosa profunda, tal vez un muro invisible a los ojos... vendados, cegados... indiferentes... y ese camino que se pierde... dónde están los árboles y el verdor del césped? Dónde está el mar y las olas imponentes? Dónde están las gotas de rocío y las ventanas? Dónde está el sol???? jamás lo vio, jamás los viste... siempre en el camino... sólo en el camino...
...y
qué fue del hombre que estaba en el camino???
--- Nadie lo vio jamás