[Diego, estas palabras son desde el fondo de mi corazón, para ti]
Hace varios días que me emociono cada vez más cuando te veo, te siento, te escucho o simplemente cuando sé que quedan pocos minutos para verte; parezco una niña de cinco años que espera su nuevo juguete o que recibe a su mascota preferida.
Pero lo que hay en mi corazón es mucho más que la alegría de un juguete nuevo o la ternura de una mascota. Es un sentimiento especial que crece cada día más, y que crece a pesar de la distancia, el tiempo, las mil y una cosas que tengamos que hacer, el cansancio, el sueño o el estrés que se cruzan en esta época del año. No sé por qué, pero hoy te lo dije: nunca esperaba enamorarme así en tan pokito tiempo. Y cuando te lo dije me quedé pensando en que desde el primer momento me ha sorprendido este sentimiento tan fuerte y, por primera vez, tan real. Y sobre todo, me ha sorprendido el poder construir por medio del amor toda una vida juntos, y soñar con nuestros hijos, con nuestra casa en la playa y con que pasaremos horas y horas juntos hasta que seamos viejiiiitos... y soñar con sueños que sabemos se van a cumplir, o ya empezaron a cumplirse.
De verdad es tan lindo vivir así que a veces me pregunto cómo seríamos si todas las personas pudieran enamorarse así, si en el mundo existieran tantos como tú, capaces de amar y entregar tanto como tú lo haces, haciendo tan feliz? Sería algo maravilloso, sublime y especial; perfecto sin lugar a dudas
por eso me emociono tanto cuando pienso en ti y en este sentimiento tan hermoso llamado amor. Porque desde hace un tiempo ya no me sorprendo tanto, sino que solo me doy el espacio para sentirlo y vivirlo, y emocionarme cada vez más cuando puedo mirarte a los ojos a menos de cinco centímetros, y decirte frente a frente, y desde el fondo de mi corazón, "TE AMO".
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