domingo, 25 de octubre de 2009

Octubre

Octubre siempre será un mes diferente. Alguna vez en el colegio alguien me dijo "todo pasa en octubre". Y parece que era cierto, desde mi cumpleaños, desde que me dijeron que fui un regalo de cumpleaños para mis dos padres: para mi papá, que nació hacia fines de septiembre, y para mi mamá, que nació a principios... de octubre. Tú también naciste en octubre, lo que hace que este mes sea mas especial todavía. Hace justo dos semanas fue tu cumpleaños. Un poco después de eso, también, fue un día feliz, porque pudimos decir que cumplimos nuestro primer año de pololeo "formal", un año desde aquel día en que nos unimos más que nunca, y un año lleno de muchas felicidades y emociones bellas. Porque recuerdo que el año pasado, mi octubre partió como un desastre, y tú estuviste desde siempre ahí, para darme animo y, lo más importante, para hacerme ver que mi decisión fue la más acertada, la mejor y la que me traería la verdadera felicidad. En fin, en octubre se hizo más palpable aquello que, un mes atrás, había comenzado a hacernos vibrar.

Pero octubre también trae problemas. Es el fin de las clases, las últimas pruebas, trabajos por millon y, como si todo esto fuera poco, el estrés inevitable del fin de un año que no puede menos que calificarse de "agotador". Y es así como nos vamos sumergiendo lentamente, y a veces sin darnos cuenta, en una burbuja de presión, que, invisible, va lentamente creciendo alrededor de nosotros, como un manto que no nos deja ver más allá de nuestros propios problemas, los cuales crecen cada día más si pensamos en todo lo "político" que se vive por estos días.

En definitiva, cansancio, ganas de que todo termine pronto, y minutos sin respirar... a veces hasta horas en que ni siquiera nos damos el tiempo de mirar un poco más allá de nuestros ojos y ver que, a pesar de todo, estamos allí, el uno frente al otro, silenciosa pero verdaderamente siempre. Y es que a pesar de todo lo que invade nuestras cabezas todos los días, nuestros corazones permanecen incolumes manteniendo este sentimiento tan uferte, tan mágico y tan perfecto que se llama amor... ¿por qué no lo expresamos tanto entonces?

Los dos vivimos de sentimientos, y los dos sabemos que si un sentimiento no se cuida todos los días, se muere. Y esta es la razón por la cual no quiero dejar pasar un minuto más sin estar contigo cuanto sea posible, sin entregarte todo mi amor, sin decirte aunque sea un "te amo" para alegrar, entre estudio y cansancio, un día que parece eternamente agotador. Porque, mi amor, la verdad es que ayer te conocí lleno de alegría y sentimientos, de sueños y de vida, y toda tu energía me la transmitiste cada mañana con una sonrisa y un beso, enamorándome cada vez más, y hoy no quiero (ni podría soportar tampoco) ver que toda esa alegría, toda esa vida y todos esos sentimientos se están desvaneciendo porque el cansancio te consume. Hoy tengo mil sonrisas para ti, mil besos y grandes abrazos para entregarte en todos los momentos, aquellos en que más lo necesites, en que quieras estar solo o simplemente, en aquellos en que estamos juntos. Porque hoy, a pesar de todo lo que pase, a pesar de que hay veces en que siento que ya no doy más, solo hay una razón por la que me mantengo viva y dispuesta a seguir adelante siempre, y esa razón eres tú: Tú, que me entregaste tu corazón, que me enseñaste a confiar en mi y que me enseñaste que lo más lindo de la vida es amar... tu estás para siempre en mi corazon, y aunque no lo diga todo el tiempo o aunque a veces no sepa reconocerlo, eso es lo unico que me basta para ser feliz. Por eso quiero que tú también lo sientas así, que todo ese cansancio desaparezca y que todo lo que sientes te mantenga bien y te devuelva el ánimo y las sonrisas... porque para mí no hay nada más hermoso que verte sonreir y ver tus ojitos brillar de felicidad... y a ver si, de esta manera, en estos poquitos días que quedan, recuperamos nuestro "Octubre mágico" con todo el amor del mundo.


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